Cómo aprender

Lo que necesitamos es un 'padre o madre de inglés'

Frente a quien te corrige antes de dejarte terminar, la boca se cierra. Te contamos por qué entender debe ir antes que corregir, y cómo pusimos ese principio dentro de las clases.

Lo que necesitamos es un 'padre o madre de inglés'

Cuando un niño dice "agua", su papá le da agua. No le corrige primero con un "se dice: ¿me pasas agua, por favor?". Y aun así, en pocos años ese niño termina hablando con frases correctas. No porque lo hayan corregido menos, sino porque nunca dejó de hablar.

El aprendizaje del inglés en un adulto va justo al revés. Antes de soltar una sola frase, revisamos mentalmente si el tiempo verbal está bien, si hay que poner el artículo. La frase que no pasa la revisión no llega a salir. Así nos quitamos solos las oportunidades de hablar.

Si la corrección va primero, las palabras desaparecen

Aprender a hablar tiene un orden. Primero tiene que salir la frase, después se pule. Si inviertes el orden, te quedas sin frases que pulir.

En un ambiente donde te señalan el error apenas lo cometes, lo más razonable que puede hacer quien aprende es usar solo las frases que ya domina. Si repite lo seguro, nadie lo corrige. El problema es que justo ahí se detiene el progreso, porque una expresión nueva se vuelve tuya solamente mientras la usas torpemente.

En cambio, en un ambiente donde la frase imperfecta se acepta primero, la persona se arriesga. Prueba hoy, medio raro, lo que aprendió ayer. Esos intentos raros se acumulan y se convierten en nivel.

Qué hace un "padre o madre de inglés"

A quien cumple ese papel lo llamamos padre o madre de inglés. Alguien que, igual que los papás que entienden los balbuceos de un bebé, entiende primero las frases imperfectas.

Un padre o madre de inglés hace tres cosas.

Primero, entiende antes que nada. Aunque la gramática esté mal, capta lo que quieres decir y responde. Que la conversación no se corte es más importante que la frase perfecta.

Segundo, te lo devuelve bien dicho. En vez de decirte "eso está mal", te devuelve la misma idea en una frase natural. Escuchas la forma correcta sin sentir que te corrigieron.

Tercero, espera. Cuando te trabas, no completa la frase por ti, espera unos segundos. En esos segundos tu cabeza está armando la frase. Si alguien la dice por ti, ese proceso desaparece entero.

Esto no significa no corregir

Es fácil malentenderlo. Un padre o madre de inglés no es alguien que no corrige, sino alguien que sabe cuándo y en qué orden corregir.

Durante la conversación cuida el flujo, y al terminar la clase deja un comentario con las expresiones que se te trabaron ese día. Mientras hablas, solo hablas, y el pulido va aparte. El error más común es intentar hacer las dos cosas a la vez y perder las dos.

Por eso las clases son así

Cuando en Plazma English seleccionamos y formamos profesores, lo que más miramos es esta actitud. Antes que el conocimiento gramatical, miramos su capacidad de lograr que quien aprende no deje de hablar.

La estructura de encontrarte con un profesor fijo a la misma hora cada semana responde a lo mismo. Frente a una persona distinta cada vez, por muy relajado que sea el ambiente, uno se cuida. Solo frente a alguien que conoce tu nivel y los errores que repites puedes equivocarte tranquilo.

Cuando el inglés no avanza, casi nunca es por falta de talento o de esfuerzo. Es porque no había nadie con quien equivocarse sin miedo.