Nuestras clases
Una conversación honesta sobre los profesores filipinos
¿Por qué profesores de Filipinas? Respondemos sin esquivar la duda que más nos plantean. Cómo hacemos la selección y el seguimiento, qué podemos prometer y qué no.

Es la pregunta que más aparece cuando alguien nos consulta. Y aunque no la digan en voz alta, se les nota en la cara.
"Si el profesor es filipino... ¿la pronunciación está bien?"
Vamos a responder sin rodeos.
Por qué Filipinas
En Filipinas el inglés es idioma oficial. Las clases del colegio se hacen en inglés, y buena parte de la administración, la prensa y el trabajo funciona en inglés. No son personas que aprendieron inglés como idioma extranjero, son personas que se educaron y han trabajado en inglés.
A esto se suma una razón práctica: el precio. Una clase por videollamada con un profesor nativo suele costar varias decenas de dólares por sesión, y a ese precio no hay mucha gente que pueda sostener dos clases por semana durante un año. Lo que nos importaba no era una clase perfecta, sino la cantidad total de conversación que se puede sostener sin cortar. La opción que cumplía esa condición era Filipinas.
Siendo francos, es una estructura que nació por costo. Lo que sí hicimos fue poner mucho trabajo en que eso no se convirtiera en una concesión.
Sobre la pronunciación
Hay acento. No vamos a decir que no.
Pero nos gustaría que lo miraras así. La mayoría de quienes usan inglés en el mundo no son estadounidenses ni británicos. En India, Singapur, Europa y el sudeste asiático lo usan con su propio acento. El inglés que te vas a encontrar en el trabajo y en los viajes no es el de los libros de texto, sino esa variedad de acentos.
Y en esta etapa, lo que te está frenando casi nunca es la pronunciación. Es que no te salen las palabras. Poner como meta la pronunciación nativa antes de acumular práctica armando frases y diciéndolas en voz alta es invertir el orden.
Cómo los seleccionamos y los seguimos
No vamos a dar cifras del tipo "de cada tantos postulantes elegimos a uno". No queremos usar en marketing números que no están verificados. En cambio, contamos lo que efectivamente hacemos.
Selección: revisamos los estudios y la experiencia de cada postulante, y vemos una clase de demostración real. Ahí no miramos solo el nivel de inglés. Miramos cómo reacciona cuando el estudiante se queda en blanco y con qué actitud trata una frase mal dicha.
Niveles: los profesores tienen un nivel asignado, que se ajusta según su historial de clases y la evaluación de los estudiantes. No es un puesto fijo.
Revisión después de la clase: cada clase viene acompañada de un comentario que deja el profesor. Nosotros revisamos esos comentarios cada semana. Si se repiten los comentarios hechos sin cuidado, va una advertencia; y si no hay mejora, se le dejan de asignar clases.
Ausencias y atrasos: las inasistencias y los atrasos del profesor quedan registrados, y si se acumulan hay sanciones. También dejamos abierto un canal para que el estudiante lo reporte.
Lo que podemos prometer y lo que no
Lo que no podemos prometer: que todos los profesores sean perfectos. Esto lo hacen personas, y hay combinaciones que no funcionan.
Lo que sí podemos prometer: si no calza, te lo cambiamos. No tienes que aguantarte. Se lo dices a tu manager, te buscamos otro profesor y en ese proceso nadie te va a hacer sentir mal.
Una buena clase no sale de un profesor perfecto, sino de encontrar al profesor que calza contigo y de que esa relación dure. Lo que nosotros administramos es esa probabilidad.